Cuando te ciega el odio, la violencia, cualquier vicio, llega el insomnio, el miedo, el vacío, la tristeza.
Cuando amas, cuando perdonas, siempre que haces el bien, te sientes feliz.
Empieza por una sonrisa porque….
Una SONRISA cuesta poco y produce mucho,
no empobrece a quien la da y
enriquece a quien la recibe.
Nadie hay tan rico que pueda
que pueda vivir sin ella,
y nadie tan pobre
que no la pueda dar.
Nadie necesita tanto de una sonrisa
como quien se olvida de sonreir.
«Lo que no se da, se pierde.»
P. Gianni Vettori
Familia Pavoniana de Cáceres



