Queridos Reyes Magos:
Este año quiero pediros que no me traigáis nada para mí.
Todos los años estoy pensando en lo que quiero, creándome necesidades nuevas y buscando otros caprichos, para aprovechar este día y sacar partido.
Pero este año voy a pediros que me descentréis de mí mismo, que me ayudéis a salir de este egoísmo que me envuelve, para escuchar solamente lo que le pasa a los demás.
Este año podríais cambiar el oro, el incienso y la mirra por otras cosas que urgen más.
Traed trabajo para los que no lo tienen y quitándoselo a los que tenemos de más.
Traed sensibilidad para adivinar lo que necesita la persona que tenemos al lado.
Traed paz, para que frenemos los pequeños y grandes desencuentros.
Traed sosiego, para que no andemos todos como locos corriendo tras no se sabe qué.
Traed equilibrio, para que encontremos todos la mejor manera de vivir.
Traed serenidad, para que sepamos aceptar las dificultades de la vida.
Traed escucha, para que nos hagamos hueco en el corazón unos a otros.
Traed encuentros, para que nos disfrutemos mutuamente.
Traed abrazos, para que nos los regalemos en la vida diaria, que sanan mucho.
Traed austeridad, para que aprendamos a vivir en la libertad de no tener todo.
Traed paciencia, para que sepamos respetar los ritmos de la vida, sin acelerarla.
Traed resurrección, para que estemos convencidos de que no hay muerte que nos pueda.
Traed ternura, para llenar el mundo de Amor y sentirnos todos hermanos.
Traed diversión, para vivir la apasionante aventura de la vida con chispa y con humor.
Traed intimidad, para cuidar los momentos especiales con Dios y con los hermanos.
Traednos a Dios, mejor, no traigáis nada de lo anterior, traednos a ese Dios que os encontrasteis, porque con Él en nuestra vida conseguiremos todo lo anterior.
Familia Pavoniana de Cáceres



