Pavoni enseña a Leer

¿Qué se necesita para salir del letargo de la comodidad y seguir los pasos de Cristo? Arrancarse el bienestar que nos viene dado y lanzarse a amar sin condiciones. No estamos hablando de «cumplir» con el bien, estamos hablando de impregnarse de Amor hasta la médula y creer en lo imposible, a ojos incrédulos. Pavoni responde a este interrogante de manera brillante y rotunda con su testimonio de vida: la fe, que mueve corazones (algo más difícil que mover montañas).
Quiero pensarlo como hombre, alejarme de la idealización que muchas veces hacemos de los personajes históricos que poco tiene que ver con la nuestra. Quiero pensarlo como persona en su día a día, en lo grande y lo pequeño, enfrentándose a la incomprensión, al rechazo de su sentir y hacer, por parte de su entorno más cercano. Imaginármelo equivocándose, redirigiendo sus pasos sin muchas certezas, queriendo a sus muchachos; buscando su bien, aprendiendo con ellos, entendiendo sus diferencias, restituyendo los jirones del alma con dignidad y amor. Y hablando el lenguaje divino a través de lo humano, seña de identidad de Cristo.
Reconocer el milagro de su obra nos alumbra en nuestro camino de fe. Pasos concretos y claros, empezando por lo pequeño pero apuntando a la grandeza. Su canonización ha supuesto una alegría para quienes queremos seguir construyendo su obra por la fe; y un regalo para quienes no sabían nada de su vida y obra.
Pensémoslo como hombre, sintámonos llamados por su testimonio de fe y haremos posible eso tan grande, que «en una gota de rocío brilla el sol«.

Fátima
Familia Pavoniana de Cáceres