Acción de Gracias

Señor, hace 50 años que un hombre, Gianni Vettori, dijo sí a tu llamada y emprendió un viaje hacia esas tierras a las que casi nadie se atreve a entrar: la fe, la entrega a los demás, el dolor, la incomprensión,… En su maleta tan solo llevaba tus palabras, y quizás algún temor, pero su corazón joven tenía voluntad y mucha fuerza…

Casi sin darse cuenta se adentró en el corazón de los muchachos que también te buscaban a ti, Señor y allí dejó tu luz. En poco tiempo lo destinaron a una pequeña ciudad, la nuestra, y junto a sus hermanos de comunidad fue sembrando pequeñas semillas, siempre al lado de los jóvenes, sobre todo de los más débiles y necesitados. Entre sus misiones han estado colegios, institutos, grupo universitario, maestros,… pero sus favoritos siempre han sido los más difíciles: drogadictos, enfermos, gente de la calle, presos,… todos los que la sociedad abandona y los que Tú, Señor, también colocaste en primer lugar.

Hoy, queremos agradecerte su presencia entre nosotros y en esta ciudad en la que ha hecho tanto y de forma tan callada. Gracias, Señor, por todo lo bueno que en tu nombre ha ido sembrando en tantos corazones y gracias a ti también, Gianni, por estar siempre ahí, y por ser amigo, padre, hermano, compañero,…

Cincuenta años dan para mucho… En esa vieja maleta tan sólo sigue entrando la palabra de Dios, pero allí donde ha viajado, siempre ha dejado algo de paz, fe, alegría y esperanza.

Ayúdanos, Señor, a tener el valor de seguir sembrando ilusión, cariño y sonrisas, y que la misión que le encomendaste a Gianni, también siga viva en nosotros.

Amen

Familia Pavoniana de Cáceres