En el tiempo de Adviento nos preparamos para celebrar el Nacimiento de Jesús entre nosotros. Para recibirle no basta cantar villancicos y comer los turrones. Lo más importante es abrirle la puerta de nuestro corazón para que lo llene de luz, de esperanza y de amor.
ORACIÓN
¡Ven Señor Jesús!
Deseamos la paz a todas las naciones
castigadas por la guerra, el terrorismo, la injusticia.
¿Quién llevará un poco de esperanza
a estos pueblos vestidos de sangre y de miseria?
¡Ven Señor Jesús! Tú eres la paz.
Deseamos la paz en las familias rotas,
víctimas del desamor y el desencuentro.
Deseamos la paz a las personas rencorosas
que no entienden de misericordia.
Un cambio de corazón necesitamos,
un corazón nuevo.
¡Ven, Señor Jesús! Tú eres el amor.
«Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad.»



