«Ya es hora de espabilarse, porque nuestra salvación está más cerca….; dejemos las actividades de las tinieblas” S. Pablo
¡Ven, Señor Jesús!
Deseamos la paz a todas las naciones
castigadas por la guerra, el terrorismo la injusticia.
¿Quién llevará un poco de esperanza
a estos pueblos vestidos de sangre y de miseria?
¡Ven, Señor Jesús! Tú eres la paz.
Deseamos la paz en las familias rotas,
víctimas del desamor y el desencuentro.
Deseamos la paz a las personas rencorosas
que no entienden de misericordia.
Un cambio de corazón necesitamos, un corazón nuevo.
¡Ven, Señor Jesús! Tú eres el amor.
Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad.
Familia Pavoniana de Cáceres



