Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús” (MT 1, 18-24)

 

Cuando aceptaste la voluntad de Dios sin comprenderla,

porque no veías el sentido de aquello en tu vida…

¡Entonces fue Navidad!

 

Cuando ibas por la vida sin rumbo fijo,

desconcertado, buscando la posada de alguien que te comprendiera…

¡Entonces fue Navidad!

 

Cuando limpiaste tu corazón, abatido por la desgracia,

y humildemente te reconociste pobre ante Dios…

¡Entonces fue Navidad!

 

Cuando tú eras el mensajero y el buen sembrador de la paz

de Jesús a los hombres de buena voluntad…

¡Entonces fue Navidad!

 

En esta Navidad, sé feliz en la medida en que hagas felices a los demás