Contra el frío del egoísmo, el fuego de la caridad;
contra el frío de la codicia, el fuego de la generosidad;
contra el frío de la indiferencia, el fuego de la solidaridad;
contra el frío de la soledad, el fuego de la cercanía;
contra el frío de la duda, el fuego de la verdad;
contra el frío del desencanto, el fuego de la ilusión;
contra el frío del ser humano, el fuego de Dios.
«Dios no ve con sus ojos misericordiosos
lo que eres o lo que has sido,
sólo lo que deseas ser».
P. Gianni Vettori
Familia Pavoniana de Cáceres



