«Convertíos al Señor, Dios nuestro, porque es compasivo y misericordioso, lento a la cólera, rico en piedad»  Joel

 

La conversión es el cambio del corazón, el cambio radical de la persona.

Si tienes el corazón duro, tienes que ablandarlo.

Si tienes el corazón viejo tienes que rejuvenecerlo.

Si tienes el corazón sucio, tienes que limpiarlo y actuar así:

Toma una sonrisa y regálasela a quien nunca la ha tenido.

Toma un rayo de sol y hazlo volar allí donde reina la noche.

Descubre una fuente y baña en ella a quien vive en el fango.

Descubre una lágrima y deposítala en el rostro del que no ha llorado.

Toma el valor y ponlo en el alma del que no sabe luchar.

Descubre la vida y cuéntasela a quien no sabe entenderla.

Toma la esperanza y vive en su luz.

Toma la bondad y dásela al que no sabe dar.

Descubre el amor y hazlo conocer al mundo

Gandhi

 

Un abrazo y una bendición de vuestro amigo Gianni.