Maleta Verano

La crema para el sol, el teléfono,

el botiquín, la tarjeta del banco …

¡Creo que tengo todo!

Este año no se me olvida nada …

¿O sí? ¿O me falta algo?

 

¡Cuélate, Señor,  en mi maleta!

A pesar de que la maleta la tengo a reventar,

a pesar de que los billetes los cerré hace tiempo,

a pesar de que en la lista no esté registrado tu nombre,

a pesar de que Tú no entrabas entre mis planes…

 

¡Cuélate, Señor,  en mi maleta!

En la brisa de la noche y en la maravilla del amanecer,

en la cola de la autopista y en la parada del tren,

en el amigo de siempre y en el turista que veo por primera vez…

 

¡Cuélate, Señor,  en mi maleta!

Porque sin Ti las vacaciones, un año más, serán más de lo mismo,

porque sin Ti regresaré cansado, agobiado, decepcionado…

 

¡Cuélate, Señor,  en mi maleta!

Porque donde dos o más se reúnen en tu nombre,

en el templo o en la playa, ¡allí estás tú!

 

¡Cuélate, Señor,  en mi maleta,

en mis vacaciones,

en mi vida entera!