Solo os pido que os améis; no hacen falta otras leyes ni otros ritos;
que os améis unos a otros, que multipliquéis los encuentros,
la ternura, los abrazos y los besos; sólo quiero que os beséis,
y que pongáis en común lo que tenéis, lo que sois; que dialoguéis,
que os entendáis.
Quiero, amigos, que os sirváis, que lavéis los pies unos a otros,
que os acompañéis, y os ayudéis a caminar;
que os curéis mutuamente las heridas;
que os perdonéis y nos dejéis a nadie solo.
Daos el tiempo que haga falta.
Regalaos mutuamente algún detalle, cosas, gestos,
como signo de amistad y de presencia, como yo hice con vosotros.
Ya sólo vale el amor. Pero con una condición,
una pequeña circunstancia que debéis tener en cuenta:
que vuestro amor sea como el mío, que os sirváis y que os améis,
como yo hice con vosotros. Y más nada.
P. Gianni
Familia Pavoniana de Cáceres



