Domingo IV de Pascua.
Hay personas que son como ángeles:
«Viven y trabajan para las personas que tienen menos dicha.
No cuentan sus horas. Su amor por las personas es mayor que su deseo de dinero y posesiones.
Extienden sus brazos, regalan su amistad. Arreglan habitaciones, y ponen la mesa.
Acompañan al solitario. Se preocupan para que otros obtengan puestos de trabajo.
Visitan cárceles. Tratan de hacer cálido al hogar. Pintan, empapelan y arreglan.
Si no existieran, numerosas personas estarían sin trabajo, sin mesa, sin cama, sin haber encontrado amistad. Muchos se hubieran muerto interiormente de frío.
Los ángeles aún están entre nosotros. No tienen alas, pero su corazón es un puerto seguro para cuantos han sido flagelados por las tormentas de la vida»
Phil Bosman.
¡Tu puedes ser un ángel para tus hermanos!
Con un abrazo y una oración para toda la familia pavoniana.
Vuestro amigo y hermano Gianni.



