Convivencia Ermita del Prado

El pasado día 12 de octubre, varios amigos de nuestro grupo Alborada quisimos disfrutar de una jornada de campo, alegría y amistad y, recordando que era el día de la Virgen, nos acercamos hasta la cercana Ermita de Nuestra Señora del Prado, con la intención de dedicar unos momentos para rezar y pedirle su bendición y protección.

Una vez todos allí reunidos, dimos un paseo por los alrededores, en los que hubo espacio para el diálogo y compartir risas y confidencias entre grandes y pequeños, además de alguna bonita fotografía para el recuerdo.

Un poco más tarde, nos sentamos alrededor de la Ermita para escuchar una bonita historia que nos recordaba la importancia de cuidar y luchar por nuestros sueños sin desanimarnos, con la esperanza de que algún día puedan convertirse en realidad, tal como le ocurrió a nuestro querido P. Ludovico Pavoni, quien soñó para sus muchachos pobres y necesitados un futuro donde pudieran ser unos buenos ciudadanos con formación y educación y, especialmente, mejores cristianos, por lo que a menudo les enseñaba a rezar y a dirigirse a la Virgen María como una auténtica madre.

Siguiendo su ejemplo, nosotros también quisimos ponernos bajo el manto de su protección, por lo que entramos en la Ermita para dedicarle nuestras oraciones e intenciones, sabiendo que en ella podemos encontrar un gran ejemplo de fortaleza en la fe y de esperanza en las dificultades.

Una riquísima comida compartida y unos juegos muy divertidos pusieron fin a este día lleno de paz, de fe y de alegría.

Blanca Murillo
Familia Pavoniana de Cáceres

Oracion en la ermita del Prado