Encuentro catequistas Moraleja

Nos había llamado Roberto. La cita era en Moraleja el día 22 de abril, para amenizar el rato de después de comer del encuentro de catequistas de la Diócesis. Parece que los acontecimientos no se estaban poniendo a nuestro favor, ya que ese fin de semana varios componentes del coro tenían diferentes compromisos ya adquiridos, pero con el entusiasmo que había puesto la Delegación de catequistas, no nos podíamos negar. Tampoco habíamos tenido tiempo para ensayar juntos, y nos habíamos conformado con ensayar por separado… quizás sea una de las veces que hemos ido más “inseguros”. Lo que sí íbamos es bastante animados, pues estamos convencidos de que nuestro carisma es muy válido, y nuestro mensaje enriquecedor para cualquier persona que nos escuche.

Una vez allí, al inicio, ver a tantas personas pendientes de nosotros, situados en las escaleras del altar de la Parroquia, provoca algunos nervios. Charo nos hizo una bonita presentación del grupo y cantamos varias canciones. La segunda parte estaba dedicada especialmente a la tarea que realizamos con las personas Sin hogar. Escuchamos el testimonio de María, y después fue muy emocionante el montaje de diapositivas que Gianni había hecho. Con todo ello se dio un mensaje de esperanza, de solidaridad y probablemente cambiamos muchas ideas erróneas y prejuicios que tenemos ante estas personas.

Para finalizar asistimos a la Eucaristía, la cual amenizamos con canciones que todo el mundo cantó con nosotros. Fue también muy bonita. Por último, nos invitaron a tomar unos dulces que habían hecho los vecinos de Moraleja, prueba de que esta ciudad se había volcado con los catequistas en este día.

De verdad fue un día inolvidable, que vivimos en armonía y alegría. Hicimos honor a nuestro lema: Pasar por la vida sembrando ilusión. Recordamos las palabras de Charo en la presentación: “Si no hubiera conocido a Pavoni, a Gianni, a Alborada, mi vida no hubiera sido igual”. Y también con las fotos que Gianni nos presentó de nuestros amigos “de la calle”, que todavía rondan en nuestros recuerdos, pues en ellas se ha retratado el alma de ellos, fruto de que el ojo que los miraba, los miraba con amor.

Maria
ALBORADA
MAYO 2017