El día 19 de septiembre ha reanudado su actividad el Centro hogar L. Pavoni que la familia pavoniana, religiosos y laicos, pone a disposición de las personas sin Hogar de Cáceres. En él, los lunes, miércoles y viernes, “los amigos de la calle” (así nos gusta llamarlos) pueden ir a tomar un café y encontrar un poco de compañía, escucha, y amistad. Este centro lleva 4 años funcionando gracias a la presencia de los religiosos pavonianos, la colaboración de unos laicos, el apoyo de muchas otras personas simpatizantes, y gracias también a la Comunidad Religiosa Franciscana que generosamente cede uno de sus locales en la calle Ríos verdes. Se trata de ser un referente para estos hermanos, que tengan un punto de encuentro y mantener con ellos vínculos de amistad que los saquen del anonimato que sufren en la calle. Un simple café es la excusa para liberarlos de la angustia de la soledad, y hace que cuenten con una mano tendida también en momentos de enfermedad, cárcel o incluso en la muerte.
Vamos, también, en el Parque de Cánovas, al encuentro de estos hermanos, con problemas familiares, judiciales, de drogas, alcohol…, tratando de acercarnos a su realidad “la calle”. Ellos duermen a menudo entre cartones, en cajeros, en viviendas infrahumanas, y siempre están necesitados de escucha y ayuda. En muchas ocasiones no acuden a ningún recurso social.
Esta actividad, no llega a muchas personas, pues lo importante no es el número, sino ser significativa en un mundo en el que, como dice el Papa Francisco, “las comunidades han de ser islas de misericordia en el mar de la indiferencia”, tratando a estos jóvenes marginados “como a las niñas de nuestros ojos” según nos enseñó nuestro fundador L. Pavoni.
Si alguien está interesado en conocer más esta obra, o colaborar con ella, puede dirigirse a los Hijos de María Inmaculada, Plaza de la Concepción 12, donde está siempre la puerta abierta para todos.



