Estás vivo para seguir con gozo la voluntad de un Dios
que quiere tu plenitud y tu felicidad.
Estás vivo para hacer el bien a tu alrededor
y para darlo todo por tus hermanos.
Estás vivo para admirar y gozar de la naturaleza.
Estás vivo para comunicarte con los otros
y así enriquecerte humana y espiritualmente.
Estás vivo para trabajar en la construcción
de una sociedad más justa, humana y fraterna.
Estás vivo para desarrollar plenamente todas tus facultades
y ponerlas al servicio de los demás, especialmente, los más necesitados.
Estás vivo para «ALGO«. No pases simplemente por la vida.
Vive y llena tu vida. Sólo se vive una vez y no hay ningún
momento de la existencia que sea repetición de otro
Texto de Joan Bestard
Familia Pavoniana de Cáceres



